Oaxaqueños, a duelo de robótica en China

Además de triunfar en el Robotchallenge China 2019, los jóvenes Alan Alberto Cruz, Uriel Cruz Jiménez y Ricardo Pérez ya planean cómo devolver a Oaxaca lo que la ciencia les ha hecho ganar: el viaje mismo gracias al patrocinio de empresas y dependencias públicas o la beca para que el más grande de ellos estudie una ingeniería en el Tecnológico de Monterrey.

La experiencia que han adquirido en torneos nacionales e internacionales permite que los dos robots de mini zumo con los que competirán tengan una placa de control “con un acabado profesional” e incluya tecnologías como impresión en tercera dimensión y control PID (Integral Proporcional Derivativo, por sus siglas en inglés).
Apasionados por la tecnología

Quizá por ser uno de los iniciadores del Club Momentum Oaxaca –conformado en total por ocho jóvenes oaxaqueños- y el de mayor edad, Alan es quien tiene más claro lo que implica regresar a la comunidad lo ganado, algo que ha aprendido y enmarca en un código de reciprocidad.

Como un proyecto universitario al que espera invitar a los integrantes de su club, Alan ya trabaja en un sensor para medir la pureza del agua, el cual conectará a una aplicación móvil para saber qué tan contaminada está el agua que desechamos, “un prototipo será para la casa y otro para la industria”.

Ganar para invertir en su formación

A Alan la robótica le ha dado los recursos para invertir en su formación profesional, como a Josué Chicati, con quien inició a los 16 años un club en el Plantel 01 del Colegio de Bachilleres de Oaxaca (Cobao), quien ahora estudia una ingeniería en el Instituto Tecnológico Autónomo de México, gracias a una beca del cien por ciento.

Al cursar su primer año en la Secundaria 27 de Septiembre de Santiago, Etla, Uriel tomó su primer curso de robótica y participó en su concurso regional Robotix Faire 2015, donde consiguió su pase para competir con otros dos oaxaqueños en la Ciudad de México en el concurso nacional, “pero el avión se retrasó ocho horas y no pudimos llegar”.

Al año siguiente volvió a ganar el regional del mismo concurso y logró viajar al concurso nacional de Robotix Faire 2016, donde logró con su equipo el segundo lugar, sólo superado por uno de Coahuila.

Compromiso social

“Quiero fundar una empresa que tenga muchas escuelas que fomenten el interés en la robótica. Hay muchos lugares de Oaxaca donde no es posible enseñar robótica, a diferencia de Jalisco donde las escuelas ya llevan talleres como tal”, dice un Uriel entusiasmado.

En lo que esa meta social se cumple, los integrantes del Club Momentum ya empezaron a ofrecer sus primeros cursos gratuitos y esperan concretar nuevos si dan buenos resultados en China y vuelven a convencer a sus patrocinadores para invertir en este proyecto social.
FUENTE STAFF

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