Flojos llevan a Oaxaca a una tragedia social

El Arzobispo de Antequera, José Luis Chávez Botello consideró ayer que Oaxaca no se puede levantar sin trabajo responsable y honesto, por lo cual urgen sectores de la sociedad realmente comprometidos.

En conferencia de prensa, pidió no aprovecharse del poder o de aquellos que no lo tienen para sacar beneficios personales.

Sobre la detención de la presidenta vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo Morales, afirmó que será la justicia quien determine o no su culpabilidad.

“No tengo mayores argumentos para hablar del tema, vamos a esperar a conocer más del caso y del veredicto de las autoridades en la materia”, ofreció.

De igual forma, evitó profundizar sobre el nuevo paro de actividades educativas de la Sección 22 del SNTE, durante dos días en su lucha en contra de la Reforma Educativa, aprobada en la mayor parte del país.

“Debemos rescatar el valor del trabajo, dado que quienes no cumplen con su labor, chantajean, aquellos que simulan trabajar y son flojos, secuestran la superación y realización de una sociedad y comunidades”, lanzó.

Afirmó que ese tipo de personas, abren las puertas de par en par a la ilegalidad, a la impunidad y a la corrupción, situación que lleva a los oaxaqueños a una tragedia social.

Consideró que urgen más autoridades, políticos maestros, empresarios, medios de comunicación, universidades y profesionistas con mayor responsabilidad social en Oaxaca.

“Nos urge a todos un aprendizaje sobre el sentido, la dignidad y la finalidad del trabajo humano, honesto y responsable”, enfatizó el Obispo Sinodal.

Chávez Botello indicó que el trabajo no es un castigo sino una forma de superarse, dado que la profesión y el modo de trabajar, marca el modo de vivir de las personas y el rumbo de una sociedad.

“Lamentablemente el ambiente que vivimos está contaminado, deteriorado y carece de un sentido social, aunado a que el trabajo es indispensable para la formación de las personas y no un castigo”, concluyó.

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