Acude feligresía a la imposición de la cruz

Polvo eres y en polvo te convertirás, sentencia el sacerdote mientras coloca la cruz de ceniza en la frente del feligrés.

Con ese acto fe, en el día conocido como Miércoles de Ceniza, se marca el inicio de la Cuaresma, tiempo de reflexión y de cambio que culmina con el Domingo de Resurrección en la Semana Mayor.

Conviértete y cree en el evangelio, susurra el sacerdote al fiel católico, quien inclina la cabeza en señal de arrepentimiento. Ese es el ritual católico, conocido como la imposición de la cruz.

Aunque en esencia el Miércoles de Ceniza sigue siendo el mismo, el paso de los años modificó algunas cosas, por ejemplo, la afluencia de los feligreses a las iglesias, la forma de la cruz de ceniza en la frente y la preparación de la ceniza bendita.

Desde el medio día de este miércoles, todos los templos, los más emblemáticos: la Catedral, Jalatlaco, Xochimilco, de la Merced, de los Siete Principes, son los que mantienen la tradición de preparar las cenizas benditas a partir de las palmas del Domingo de Ramos del año pasado.

De acuerdo al sacerdote José Guadalupe Barragán Oliva, la ceniza puede provenir de un comal o de un anafre, y no ser realizado un ritual en especial.

Lo importante, señala, es que el significado de tomar la ceniza se cumpla, es decir, que el feligrés se arrepienta de sus pecados, se convierta al evangelio e inicie una nueva vida en Cristo.

Con el transcurrir del tiempo, las cruces pasaron de una marca hecha por la mano del sacerdote, a una cruz con sello, mientras que, en los templos, la pérdida de fe o de fieles en las iglesias católicas hace que cada vez sean menos los que acudan a tomar ceniza, narra.

Con la imposición de las cenizas, se inicia una estación espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la vivir el Misterio Pascual, es decir, la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús.

Para los católicos es un día de ayuno y abstinencia, igual que el Viernes Santo, se realiza la imposición de la ceniza a los fieles que asisten a Misa. De acuerdo a Barragán Oliva, 40 son los días de oración, penitencia y ayuno.

Refiere que desde el Siglo III, la Iglesia católica toma los días de la Cuaresma para reflexión, a semejanza de los 40 días de ayuno de Cristo.

Abstenerse de la carne

Durante la Cuaresma, todos los viernes, los católicos suprimen el consumo de carne roja, bebidas embriagantes y tabaco.

“El Miércoles de Ceniza nos enseña que todo lo material se acaba, mientras que todo el bien que tengamos en nuestra alma prevalecerá hasta la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres”, cerró Barragán Oliva.

fuente imparcialenlinea.com

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